Tráfico ilegal cobra vida de cría de tití en Antioquia

¿Cuánto cuesta realmente el tráfico ilegal de fauna silvestre? Dos crías de tití cabeciblanco lo pagaron con su vida y su supervivencia.
Una historia que revela el impacto silencioso de separar a los animales de su entorno natural y el llamado urgente a la conciencia ciudadana.
El tráfico ilegal de fauna silvestre vuelve a cobrar víctimas en el Valle de Aburrá: dos crías de tití cabeciblanco fueron rescatadas en condiciones críticas tras ser separadas de sus madres en sus primeros días de vida; una de ellas falleció, mientras la otra lucha por sobrevivir bajo cuidado especializado. Las autoridades advierten sobre el incremento de estos casos e insisten en el rechazo ciudadano a esta práctica, especialmente en temporada de Semana Santa.
Primer caso Barbosa.
El primer caso se registró en el municipio de Barbosa, donde una ciudadana entregó voluntariamente una cría abandonada que encontró en un bus intermunicipal. El pequeño primate, de entre 3 y 5 días de nacido, ingresó al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación (CAVR) con un peso crítico de apenas 46 gramos y aún con su cordón umbilical, evidencia clara de una separación prematura de su madre.
Hipótesis y fallecimiento.
De acuerdo con los especialistas, todo apunta a que la madre habría estado en cautiverio y sus captores desconocían su estado de gestación, lo que llevó a un nacimiento en condiciones inadecuadas. Pese a los esfuerzos del equipo médico, la cría falleció y no logró sobrevivir.

Segundo caso estable.
El segundo caso corresponde a un ejemplar de aproximadamente dos semanas de vida, que llegó al CAVR con un peso de 76 gramos. Tras su valoración inicial, fue reportado en condición estable y permanece bajo estricta observación.
Llamado autoridades ambientales.
Paula Andrea Palacio Salazar, directora del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, afirma:
“Desde el 2024 a la fecha hemos recibido 79 monos Titis Cabeciblancos en el CAVR, una especie que no pertenece a nuestro territorio. Le pedimos a la ciudadanía que esta temporada de Semana Santa le digamos no al tráfico ilegal de fauna silvestre, que no traigamos especies de otras regiones”.
Crianza artificial especializada.
Ante la ausencia de sus madres y de su grupo social, los profesionales implementaron un proceso de crianza artificial para ambas crías. Este protocolo incluye alimentación asistida con fórmulas especiales, control permanente de su estado de salud, regulación de temperatura y estimulación, con el fin de suplir las condiciones esenciales que tendrían en su entorno natural.

Riesgos separación temprana.
Las autoridades ambientales recalcan que la separación temprana de las crías de primates representa un alto riesgo para su supervivencia. Durante los primeros meses, dependen completamente del cuidado materno para alimentarse, protegerse, fortalecer su sistema inmunológico y aprender comportamientos clave para su vida en libertad.
Llamado a la ciudadanía.
El llamado es claro: proteger la fauna silvestre es una responsabilidad colectiva. Denunciar y rechazar el tráfico ilegal no solo salva vidas, sino que preserva el equilibrio de los ecosistemas.
