Tití pigmeo en Medellín enfrenta difícil retorno a la naturaleza

Un pequeño primate amazónico terminó en Medellín, lejos del territorio donde habita naturalmente, y ahora su comportamiento y permanencia en cautiverio dificultan definir su futuro.
Un tití pigmeo (Cebuella pygmaea) fue entregado de manera voluntaria al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR) del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, donde recibe valoración y manejo especializado.
La presencia del ejemplar en Medellín está asociada a posibles acciones de tráfico de fauna silvestre, ya que esta especie no tiene distribución natural en el Valle de Aburrá.
El tití pigmeo es propio de los bosques tropicales de la Amazonía occidental y, en Colombia, su distribución se encuentra principalmente en la región amazónica, al sur del río Caquetá.
Valoración del ejemplar.
“Desde su ingreso al CAVR, el individuo se encuentra bajo valoración y manejo especializado por parte del equipo profesional, que determinará las condiciones de salud, comportamiento y procedencia necesarias para establecer la ruta de atención y manejo más adecuada para el animal”, señaló Andrés Gómez, supervisor del CAVR.
El ejemplar adulto presenta un alto grado de habituación a los seres humanos, asociado a una permanencia prolongada en cautiverio.
Además, está fuera de su distribución natural amazónica, por lo que una eventual liberación podría representar riesgos para su bienestar y supervivencia.
En este contexto, una colección viva con programas de conservación podría constituir una alternativa para garantizar su bienestar y contribuir a la conservación de la especie.
Una especie vulnerable.
El tití pigmeo está clasificado como Vulnerable (VU) en el Atlas de la Biodiversidad de Colombia. Es una de las especies de primates más pequeñas del Neotrópico y tiene una alimentación especializada basada, en buena medida, en savia, gomas y látex que obtiene de árboles y lianas mediante pequeñas perforaciones en la corteza.
También consume invertebrados y, ocasionalmente, pequeños vertebrados.
Estas características hacen que su supervivencia dependa de las condiciones ecológicas de los bosques donde evolucionó y de los recursos disponibles para su alimentación.
El traslado a un territorio diferente puede comprometer su bienestar, alterar su comportamiento y dificultar las posibilidades de retorno a la naturaleza.
El caso tampoco es aislado para el CAVR. Desde 2014 han ingresado seis individuos de esta especie, de acuerdo con los registros del centro.
Recomendaciones ante fauna silvestre.
Ante la presencia de fauna silvestre en viviendas, vías públicas o espacios urbanos, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá recomienda no manipularla ni alimentarla y comunicarse con la línea de emergencias 3046300090 para recibir orientación y activar, cuando sea necesario, la atención correspondiente.
