RedRío refuerza control ambiental en aguas del Aburrá-Medellín

Con el propósito de evaluar la calidad y cantidad del agua en el río Aburrá-Medellín y sus quebradas afluentes, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá avanza en una nueva campaña de monitoreo a través del proyecto RedRío.
El proceso incluye la recolección de datos en 42 puntos de control distribuidos en 14 estaciones sobre el cauce principal del río y en 28 puntos ubicados en 24 quebradas tributarias.
Entre ellas, se destacan las quebradas La Iguaná y La García, donde se realizan muestreos en sus tramos alto, medio y bajo para obtener una caracterización integral de su estado a lo largo del recorrido.
Objetivo del monitoreo.
El objetivo es identificar variables clave que permitan un análisis confiable y comparativo en el tiempo, facilitando la toma de decisiones para la gestión ambiental y la conservación de los ecosistemas acuáticos.
Alejandro Vásquez Campuzano, subdirector ambiental del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, explica:
“Con este monitoreo buscamos respaldar la toma de decisiones en gestión ambiental, control, vigilancia y planificación territorial para la conservación de los ecosistemas acuáticos. Los resultados permiten hacer seguimiento a la evolución histórica de la calidad del agua y verificar el cumplimiento de los objetivos definidos en el Plan de Ordenamiento del Recurso Hídrico”.
En total, se evalúan 36 variables fisicoquímicas. La información recolectada en campo y analizada posteriormente en laboratorio permite conocer el estado actual del agua, identificar los niveles de contaminación, los tramos críticos y los posibles impactos derivados de actividades humanas como descargas domésticas e industriales.
También se aplican índices de calidad del agua, los cuales resumen en una sola calificación el estado de cada punto de monitoreo.
Salud de los ecosistemas.
Además de las mediciones fisicoquímicas, la campaña incluye análisis hidrobiológicos que evalúan la salud de los ecosistemas mediante el estudio de comunidades de organismos acuáticos.
Estos análisis observan su presencia, abundancia y diversidad, aportando una visión más completa del estado ecológico de las fuentes hídricas.
El monitoreo también contempla una estación ubicada en Puente Gabino, sobre el río Porce, en el punto donde finaliza la cuenca, con lo cual se cierra el seguimiento integral al sistema hídrico principal del Valle de Aburrá.
