Redes de agua de más de 40 años preocupan en el Occidente antioqueño

Corantioquia no encontró un riesgo inmediato de desabastecimiento, pero identificó dificultades en la distribución, especialmente en zonas altas.

 


En el Occidente antioqueño, el estado de las redes de acueducto y las condiciones de algunas fuentes de agua son objeto de seguimiento ante los efectos de la variabilidad climática y el fenómeno de El Niño.


Las condiciones de los sistemas de abastecimiento de agua en varios municipios del Occidente antioqueño están siendo revisadas por Corantioquia, con recorridos técnicos, inspecciones y encuentros con comunidades, autoridades locales y empresas de servicios públicos.

Por ahora, no hay un riesgo inmediato de desabastecimiento atribuido directamente al fenómeno de El Niño. Sin embargo, la entidad encontró factores relacionados con la infraestructura y la operación de las redes que pueden afectar la distribución del recurso, especialmente en sectores ubicados en zonas altas.

Factores en las redes de agua.

Entre las situaciones identificadas están la antigüedad de los sistemas, algunos con más de 40 años de funcionamiento y diseñados para atender una población menor a la actual; la falta de micromedición, que dificulta controlar el consumo, y modificaciones no autorizadas en las redes que pueden generar caídas de presión o interrupciones.

Aunque durante las visitas se constató una disminución en el caudal de algunas fuentes abastecedoras, Corantioquia señaló que, al momento de las inspecciones, no se identificó una amenaza inminente de desabastecimiento directamente relacionada con El Niño.

Seguimiento en Caicedo.

En Caicedo, las jornadas técnicas incluyeron la visita a seis sistemas de abastecimiento: Salazar-La Cascajala, La Manguita, La Noque, el acueducto urbano, Hato-Casanova y Bellavista-Alto del Carpintero.

En conjunto, estos sistemas abastecen a más de 1.700 familias y viviendas del municipio. El acueducto urbano cuenta con 1.150 suscriptores, mientras que los demás sistemas atienden entre cerca de 100 y 200 familias o viviendas cada uno.

El seguimiento también llegó a San Jerónimo y Olaya, donde las actividades estuvieron orientadas a la sensibilización, el diálogo con prestadores del servicio y líderes comunitarios, además de la entrega de recomendaciones preventivas. Más de 200 personas participaron en estas jornadas.

Para las comunidades rurales, la presencia de las instituciones en el territorio también permitió abordar las decisiones relacionadas con el agua de manera directa. Walter Gómez, presidente de la JAC del Sector San Antonio, en la vereda El Guayabo de Olaya, expresó:

“para nosotros como comunidad, cuidar el agua es cuidar la vereda entera. Que Corantioquia venga hasta acá, nos escuche y trabaje con nosotros hace que la gente se sienta parte de las decisiones”

El seguimiento continuará como parte de las acciones de gestión preventiva del riesgo y articulación con los actores locales en las subregiones del Occidente antioqueño.


 

 

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