Colombia aumentó 221,7 % las matrículas de vehículos eléctricos

El crecimiento de la movilidad eléctrica en Colombia abre oportunidades para el desarrollo de infraestructura, ensamblaje y servicios asociados a los vehículos eléctricos, en un mercado que comienza a ampliar su oferta.
Entre enero y septiembre de 2026 se matricularon 39.784 vehículos eléctricos nuevos en Colombia, un incremento del 221,7 % frente al mismo periodo de 2025, según el informe de ANDI y Fenalco. Aunque el balance no abarca todos los vehículos eléctricos livianos, muestra el avance de la electrificación del transporte y el desarrollo de un mercado que demanda infraestructura, distribución y servicios de respaldo.
El crecimiento de los vehículos eléctricos también está relacionado con las condiciones de movilidad de las ciudades. Según TomTom Traffic Index 2025, recorrer 10 kilómetros en automóvil en Bogotá tomó un promedio de 31 minutos y 45 segundos, un indicador del tiempo que requieren los desplazamientos urbanos y del contexto en el que se buscan alternativas de transporte.
La expansión de esta tecnología plantea necesidades que van más allá de la comercialización de vehículos. La disponibilidad de infraestructura, los servicios de mantenimiento, la asistencia técnica y la información para los consumidores son factores que inciden en el desarrollo del mercado y en las condiciones para su adopción.
La movilidad eléctrica amplía su presencia regional
En Colombia, la expansión de los vehículos eléctricos también está acompañada por el desarrollo de operaciones locales de ensamblaje, distribución y servicio técnico. Estas actividades requieren capacidades logísticas y comerciales que permitan atender las particularidades de cada territorio.
Las diferencias geográficas y las distancias entre ciudades plantean desafíos para ampliar la cobertura de estos servicios. En los Llanos Orientales, por ejemplo, Villavicencio y otros municipios aparecen entre las zonas donde existen oportunidades para extender la presencia de empresas vinculadas con la movilidad eléctrica.
La llegada a ciudades principales e intermedias también supone considerar las condiciones de circulación y las necesidades de transporte de cada región. En ese escenario, el desarrollo de redes de atención y soporte técnico adquiere relevancia para acompañar la expansión de los vehículos eléctricos en el país.
El servicio técnico, otro desafío del sector
La expansión de los vehículos eléctricos plantea necesidades relacionadas con el mantenimiento, la disponibilidad de asistencia técnica y la orientación a los usuarios. En este ámbito, REVOO cuenta con 20 puntos de servicio posventa certificados y contempla ampliar la atención a otros municipios mediante talleres y alianzas.
Su esquema de mantenimiento incluye cinco revisiones durante el primer año de uso del vehículo, la primera gratuita, además de asistencia de técnicos especializados. Estas actividades están orientadas al mantenimiento preventivo y al seguimiento de las condiciones de garantía.
Otro aspecto del desarrollo de este mercado es la información que reciben los consumidores antes y después de adquirir un vehículo eléctrico. Entre las inquietudes que deben atender las empresas del sector están la autonomía real, la calidad, el respaldo técnico y las condiciones regulatorias para la circulación. Estos factores inciden en el conocimiento que tienen los usuarios sobre las características y los requerimientos de esta tecnología.
La evolución de la movilidad eléctrica también se observa en el mercado internacional. Según el Global EV Outlook 2026 de la Agencia Internacional de Energía, las ventas mundiales de motocicletas y ciclomotores eléctricos aumentaron un 15 % en 2025 y se acercaron a los 10 millones de unidades.
Este crecimiento refleja la expansión de la electrificación en el segmento de vehículos de dos ruedas y plantea desafíos para las empresas que participan en su desarrollo, especialmente en materia de infraestructura, distribución y mantenimiento, y adaptación de la oferta a las condiciones de cada mercado.
El aumento de las matrículas de vehículos eléctricos y el desarrollo de capacidades locales de ensamblaje y servicio técnico muestran la evolución de un sector que enfrenta el desafío de ampliar su infraestructura y cobertura para responder a las condiciones de movilidad de las diferentes regiones de Colombia.
