La crisis de Afinia pone en riesgo la sostenibilidad del servicio de energía en el Caribe

La continuidad del servicio de energía en la región Caribe enfrenta nuevas presiones financieras. Afinia advierte que las dificultades de liquidez y los compromisos pendientes con el mercado eléctrico ponen en tensión la sostenibilidad de su operación.
La prestación del servicio de energía eléctrica en varios departamentos de la región Caribe atraviesa una situación financiera compleja que mantiene en alerta a Afinia, filial del Grupo EPM. La empresa enfrenta dificultades de liquidez para cumplir sus obligaciones con los agentes del sector, mientras busca evitar que los problemas de caja terminen afectando la continuidad del suministro para cerca de 1,8 millones de usuarios.
El Grupo EPM informó que la situación se ha agravado por los altos niveles de pérdidas de energía, el fraude, las conexiones no autorizadas, las dificultades de recaudo y las deudas de entidades oficiales. A septiembre, estas últimas sumaban $420.000 millones, mientras que el déficit mensual de caja de Afinia se aproxima a los $400.000 millones.
La compañía recupera alrededor de $57 por cada $100 que destina a la compra de energía para atender su mercado. Esta diferencia limita su capacidad para responder oportunamente a los compromisos con proveedores, contratistas y otros agentes de la cadena eléctrica.
Compromisos pendientes con el mercado eléctrico.
La falta de liquidez ya afecta el cumplimiento de las obligaciones de Afinia con XM, administrador del Mercado de Energía Mayorista en Colombia. La entidad notificó compromisos pendientes por $131.000 millones, correspondientes a la compra de energía de octubre, que deben atenderse dentro de los plazos establecidos por la regulación.
El Grupo EPM aseguró que continúa gestionando recursos para cubrir las obligaciones inmediatas y evitar que la situación avance hacia una afectación del servicio. Sin embargo, las medidas adoptadas hasta ahora no han sido suficientes para resolver los problemas estructurales de liquidez que enfrenta la compañía.
Afinia mantiene comunicación con sus proveedores y contratistas y adelanta espacios de diálogo para buscar alternativas que permitan superar la coyuntura. La empresa también continúa gestionando sus obligaciones relacionadas con la compra de energía en el mercado mayorista.
Inversiones y mejoras en el servicio.
Desde que asumió la operación en parte de la región Caribe, el Grupo EPM ha destinado más de $3,6 billones para respaldar a Afinia, una inversión que, según la compañía, supera en un 213 % el presupuesto de los operadores anteriores.
La empresa reporta mejoras superiores al 70 % en los indicadores de continuidad del servicio SAIDI y SAIFI, que miden la duración y la frecuencia de las interrupciones. También ha instalado más de 65.000 medidores de energía prepago, una alternativa que permite a los usuarios controlar el consumo y el gasto.
Estos avances operativos no han compensado las dificultades financieras asociadas a las pérdidas de energía y al bajo recaudo, factores que siguen presionando la sostenibilidad de la operación.
La escisión del mercado y sus efectos.
Como parte de las medidas para atender los problemas estructurales, el Grupo EPM separó un mercado con pérdidas de energía superiores al 40 % y niveles de recaudo cercanos al 60 %, que pasó a Atenea.
La decisión busca que Afinia concentre sus recursos financieros, comerciales y operativos en los mercados de Bolívar, Córdoba y Sucre, y que gestione de manera diferenciada las zonas con mayores dificultades. No obstante, la empresa reconoce que esta medida no ha sido suficiente para revertir la situación financiera.
Propuestas para enfrentar la crisis.
El Grupo EPM ha presentado propuestas ante autoridades nacionales y entidades regulatorias para enfrentar los desequilibrios de la operación. Entre las alternativas planteadas están medidas relacionadas con subsidios, opción tarifaria, mecanismos de financiación, apoyo a usuarios vulnerables, reducción de pérdidas, eficiencia energética y ajustes regulatorios.
También propone avanzar en la normalización del servicio en zonas subnormales, donde el recaudo actual es del 5 %. Según la empresa, estas acciones requieren decisiones de política pública y coordinación entre el Gobierno Nacional, los reguladores, las autoridades territoriales y los demás actores del sector.
El gerente general de EPM y líder del Grupo EPM, John Maya Salazar, señaló que la situación requiere reconocer las dificultades y buscar soluciones conjuntas.
“Las dificultades que hoy enfrentamos no se pueden ignorar ni minimizar. Por eso hemos optado por hablar con transparencia, asumir nuestras responsabilidades y seguir tomando las decisiones que estén a nuestro alcance para proteger el servicio. Lo más importante es evitar que esta situación termine afectando a los usuarios y a las comunidades. Ha llegado el momento de que las soluciones también se construyan de manera colectiva, con el compromiso de todos los actores llamados a garantizar la sostenibilidad del servicio de energía en la región Caribe”, indicó John Maya Salazar, gerente general de EPM y líder del Grupo EPM.
La compañía también señala que la sostenibilidad del servicio depende de la corresponsabilidad de los usuarios, mediante el pago oportuno de la energía consumida, el rechazo a las conexiones ilegales y la lucha contra el fraude.
Mientras el Grupo EPM busca recursos para atender sus compromisos inmediatos, la situación de Afinia sigue dependiendo de soluciones que permitan corregir los desequilibrios financieros y asegurar el cumplimiento de las obligaciones con XM y los demás agentes de la cadena eléctrica, sin poner en riesgo la continuidad del suministro para los usuarios de la región Caribe.
