Flora y fauna del Valle de Aburrá, prioridad en conservación ambiental

El tráfico ilegal y la deforestación ponen en riesgo la biodiversidad; la región intensifica acciones para frenar estas amenazas.

 


En el marco del Día Nacional de la Biodiversidad, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá destaca la importancia de conservar su flora y fauna, que incluye más de 500 especies de aves, 100 mamíferos y 80 reptiles y anfibios esenciales para el equilibrio ambiental de la región.

Este territorio, rico en biodiversidad, cuenta con áreas protegidas, corredores ecológicos, cerros tutelares, humedales, quebradas y el río Aburrá-Medellín, elementos clave para mantener los servicios ecosistémicos que sustentan la vida.

Desde 2024, la entidad ha intensificado sus acciones de conservación, gestionando integralmente la flora y fauna silvestre.

El Sistema de Arbolado Urbano (SAU) registra más de 700 mil árboles y 900 especies arbóreas, cubriendo 2.400 hectáreas. Además, el Valle dispone de 144 corredores ecológicos que conectan hábitats y garantizan alimento y refugio para la fauna y los polinizadores.

Alejandro Vásquez Campuzano, subdirector ambiental del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, comenta:

“Desde el Área Metropolitana seguimos impulsando campañas de protección y de vigilancia de los recursos naturales, invitamos a todos los ciudadanos a vincularse en la conservación y protección de todo nuestro territorio”.

Áreas protegidas y fauna.

A través del Sistema Metropolitano de Áreas Protegidas (SIMAP), se han declarado seis áreas de conservación local, fundamentales para la biodiversidad y la investigación científica.

El Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR) ha recibido desde 2024 un total de 22.300 animales, de los cuales el 85 % corresponden a emergencias y el 15 % a casos de tráfico y tenencia ilegal.

La entidad alerta que la pérdida de biodiversidad responde principalmente a actividades humanas como la deforestación y el tráfico ilegal de fauna, que ponen en riesgo los servicios ecosistémicos vitales para el aire limpio, la regulación climática, el agua, la alimentación y la vida misma.

Impacto ambiental y llamado.

La tala indiscriminada y la extracción ilegal de plantas afectan no solo a la vegetación sino también al suelo, el ciclo del agua y la captura de dióxido de carbono, lo que contribuye al cambio climático. En lo que va de 2024, se han incautado 1.411 metros cúbicos de madera producto de estas actividades ilegales.

En este Día Nacional de la Biodiversidad, el llamado es a reconocer que cada acción individual y colectiva influye en la protección de los ecosistemas. La conservación de la flora y fauna del Valle de Aburrá es una responsabilidad compartida que asegura el bienestar de las generaciones presentes y futuras.


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